Tener una base de datos de nuestros clientes es algo
fundamental para la buena marcha de nuestro negocio. De ello puede depender el
éxito o el
fracaso del mismo.
En anteriores post hemos visto las normativas legales que regulan la gestión de las bases de datos, en concreto la
LOPD y la
LSSI. Ahora es el momento de ver en que consisten estos ficheros.
¿Qué es una base de datos?
Se trata de un conjunto organizado de
datos de clientes actuales o potenciales, que se utilizan para alcanzar
objetivos de marketing, como la generación de nuevos clientes, su clasificación, venta de nuevos productos etc.
Las bases de datos se diferencian de los
listados de clientes en que estos incluyen solamente información básica del cliente, como su nombre, teléfono, dirección física o dirección email.
¿Qué información contiene una base de datos?
Un registro de clientes puede contener mucha información. Lo importante es incluir información de
calidad que nos pueda servir para lograr los objetivos de marketing que queremos conseguir.
Estos son algunos ejemplos de información que podemos registrar en nuestro fichero:
- Datos personales (nombre, edad, fecha de nacimiento, etc.)
- Dirección (calle, código postal, ciudad, estado, provincia, teléfono oficina, teléfono móvil, fax, mail, etc.)
- Histórico del cliente:
- Cuando hizo su última compra
- Cuanto gastó
- Si solicita financiación o paga al contado
- Detalles de las últimas conversaciones mantenidas con él.
- Si le interesan nuestras ofertas y promociones.
- Si asiste a nuestros eventos, etc.
Las bases de datos son muy útiles porque ayudan a identificar
oportunidades de negocio. Cuanto más conozcamos a nuestro cliente,
mejor servicio podremos brindarle y conseguiremos ofrecerle lo que necesita y no lo que nosotros queramos venderle.
¿Para qué podemos utilizar nuestra base de datos?
- Identificar clientes potenciales.
- Ofrecer ofertas específicas y personalizadas.
- Retención de clientes: Cuanto mejor los conozcamos y mejor servicio ofrezcamos, más posibilidades tendremos de retenerlos.
- Reactivación de clientes: Si por ejemplo enviamos una tarjeta de descuento en la fecha de cumpleaños de un cliente insatisfecho, podemos llegar a cambiar la opinión que este tenga de nosotros y reactivar su relación comercial con nuestra empresa.
A la hora de realizar nuestra base de datos la LOPD nos permite solicitar al
Instituto Nacional de Estadística o al órgano equivalente en nuestra comunidad autónoma, una copia del censo promocional, con los datos de nombres, apellidos y domicilio que constan en el censo electoral. Para obtener los datos restantes, la ley indica que el afectado nos tiene que dar su
consentimiento para que la recogida de datos sea
lícita.
Si seguimos estas indicaciones, conseguiremos tener una base de datos óptima, que sin duda nos será de
gran utilidad para la buena marcha de nuestro negocio.